¿Cuántos tipos de cámaras fotográficas existen?
Seis, contando los que siguen a la venta: compacta, bridge, sin espejo, réflex, instantánea y de acción. Los tres primeros se diferencian por el tamaño del sensor; los tres últimos existen para algo muy concreto.
Compacta
Cabe en un bolsillo y se lleva sin pensarlo, que es la única cámara que acaba usándose. Zoom modesto, sensor pequeño y ningún ajuste que aprender.
Su problema es que compite con tu móvil, y por debajo de cierto precio pierde. Tiene sentido cuando quieres algo que no sea el teléfono, o cuando el zoom que trae supera al de tu móvil.
Bridge
Tiene el cuerpo grande de una réflex pero el objetivo va soldado. A cambio de no poder cambiarlo, te dan un zoom enorme por poco dinero: cuarenta o cincuenta aumentos ópticos donde una cámara de objetivos costaría cuatro veces más.
Es la respuesta para pájaros, deporte desde la grada y escenarios lejanos. El precio que pagas es un sensor pequeño, que se nota en cuanto baja la luz.
Sin espejo
Es la que domina hoy. Sensor grande, objetivo que se cambia según lo que hagas y un visor que en realidad es una pantalla diminuta, así que ves el resultado antes de disparar en vez de imaginártelo.
El nombre viene de lo que le falta. Una réflex lleva dentro un espejo que desvía la luz hacia el visor y se levanta al disparar; estas lo han quitado, y por eso son más pequeñas y silenciosas.
Es el salto de calidad real, y también el que más dinero arrastra detrás. El objetivo que viene en la caja cubre lo básico, y cada uno que añadas cuesta entre 200 y 900 euros. Ahí se va el presupuesto de verdad, no en el cuerpo.
Réflex
La de toda la vida, con el espejo dentro y el visor óptico por el que miras la escena directamente, sin pantalla de por medio. A muchos fotógrafos les sigue gustando esa sensación.
Se siguen vendiendo y funcionan perfectamente, pero los fabricantes han dejado de sacar modelos nuevos y han movido su esfuerzo a las sin espejo. Comprar una hoy es entrar en un sistema que ya no crece, y conviene saberlo antes.
Instantánea
No compite con ninguna de las anteriores. No se compra por calidad de imagen: se compra porque la foto sale en papel en el momento y se la puedes dar a alguien.
Como cámara es limitada. Como objeto para una fiesta, un viaje o un regalo, no tiene sustituto. Y su gasto real no es el aparato, es la película: cada foto cuesta entre 60 céntimos y un euro, y eso no baja nunca.
De acción y de 360 grados
Pequeñas, resistentes al agua y a los golpes, pensadas para grabarse uno mismo haciendo algo en lugar de para fotografiar. El sensor es pequeño y la foto fija no es su fuerte.
Las de 360 grados van un paso más allá: llevan un objetivo en cada cara y capturan todo lo que hay alrededor, así que el encuadre lo eliges después, en el móvil. Cambia la forma de trabajar más que la calidad, y obliga a editar cada clip antes de publicarlo.
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